Archivo para julio, 2008
Se viene un seminario imperdible en ACIC
Un panorama de los principales estilos y movimientos visuales en la cultura euroamericana desde los griegos hasta nuestros días, atendiendo tanto a características formales como a significaciones culturales. Para ello se ubicarán las prácticas artísticas en sus contextos de producción y recepción específicos, relacionándolas con otros aspectos de la vida social, en particular otras prácticas estéticas, la producción científica e intelectual y la vida cotidiana. Los 8 encuentros de 3 horas de duración estarán ilustrados con diapositivas. (ver el programa completo)
Prof: MARCELO NUSENOVICH
Días: Martes de 19:30 a 22:30hs
Lugar: ACIC / Maipú 350
Duración: 2 meses / Inicia martes 5 de agosto
Costo: $50 por mes / Inscripción: $10.-
Se otorgan certificados
Cupos limitados
INSCRIPCIONES ABIERTAS de lunes a viernes de 15 a 20hs en ACIC. Maipú 350. Tel. 4284765. e-mail: cultura@acic.org.ar
Los biocombustibles
Los mal llamados biocombustibles (deberían llamarse necrocombustibles) son anunciados por las autoridades de los países desarrollados como la solución al cambio climático y la creciente escasez del petróleo. Europa y EEUU no tienen tierra suficiente para cumplir sus objetivos de alcanzar un 10% y un 20% respectivamente en la utilización de biocombustibles para los próximos 10 años y necesitan obligatoriamente importarlo o bien importar las materias primas que los generan y entonces miran al Sur principalmente por la mano de obra barata y las grandes cantidades de tierras cultivables.
La producción de biocombustibles se hace en detrimento de los cultivos de plantas comestibles utilizando las reservas de agua, desviando tierras y capitales. Esto origina un aumento de precios de los productos alimenticios, y en definitiva pone en peligro el acceso a los víveres a los sectores más desfavorecidos de la población mundial.
Definiciones
Por biocombustible se entiende todo combustible procedente de la biomasa, es decir, de organismos recientemente muertos. Los biocombustibles más utilizados son el bioetanol y el biodiesel.
El llamado ‘biodiesel’ se obtiene del procesamiento de aceites vegetales de la colza, girasol, soja, maíz. El etanol es un alcohol producido a partir azúcar de la remolacha o de la caña a partir del almidón de maíz, cebado o trigo. Se mezcla con gasolina en diferentes proporciones.
En Estados Unidos el crecimiento de la industria del biocombustible ha hecho aumentar no sólo los precios del maíz, las semillas oleaginosas y otros granos, sino también los precios de los cultivos y productos que no guardan relación. El uso de la tierra para cultivar el maíz para el etanol reduce el área para otros cultivos. Creció el precio del maíz que comen cerdos, bovinos y aves, con lo cual se incrementaron todas sus carnes, además de sus derivados. Esta situación se repite en cada uno de los países y afecta principalmente a aquellos especializados en la producción de granos, oleaginosas, etc.
Los cultivos energéticos no sólo exigen sustituir campos de cultivos de alimentos por energéticos; o la deforestación de zonas boscosas; también requieren importantes cantidades de agroquímicos (petróleo derivado), de agua, y representan en definitiva una muerte de la biodiversidad del lugar. Tal como lo demuestra un reciente estudio la utilización de la totalidad de la superficie agrícola de la Unión Europea apenas alcanzaría a cubrir el 30% de las necesidades actuales de combustibles.
Consecuencias
Hay una necesidad urgente de tierras cultivables entre otros factores por una creciente demanda de biocombustibles. Esto está provocando una estampida de los precios de los alimentos. Más allá del cambio climático, o del mayor consumo de China y la India, el alto costo de la energía y el transporte está afectando directamente al mercado mundial de los alimentos. Analizando algunos precios de estos vemos que el precio del arroz aumentó en un 75% entre febrero y abril de 2008 mientras que el precio del trigo explotó en un 120% durante el mismo periodo. Lo mismo ocurrió con otros productos básicos como la soja, el maíz, el aceite, la leche, la carne y otros.
Ejemplo: Lo hemos visto últimamente en las manifestaciones de México después que la principal comercializadora de grano del mundo, la norteamericana Cargill (que hoy en la Argentina es la principal empresa exportadora desplazando del primer lugar a YPF), hubiera preferido vender el maíz a las compañías energéticas norteamericanas a futuro que a las tortillerías mexicanas. Esto supuso que en México, cuna de este cereal, la tortilla doblara automáticamente su precio.
¿Los perdedores?
Quien está surtiendo al mundo occidental de vegetales para convertir en biocombustibles son los países en vías de desarrollo. Allí las consecuencias están siendo ya devastadoras. Muchos de ellos están abandonando sus cultivos tradicionales para plantar aquellos que producen etanol porque les dan más beneficios. Los campesinos que conservan sus tierras y cambian sus cultivos alimentarios por los dedicados a biocarburantes, pierden sus fuentes de alimento y quedan a merced de las transnacionales, que les surten de semillas y ponen el precio a las cosechas.
¿Los ganadores?
Grandes ganancias para las transnacionales que se dedican a cultivos transgénicos: Monsanto, Syngenta, Dupont, Dow, Bayer. Transnacionales alimenticias como Cargill, Archer, Daniel Midland, Bunge. Las grandes petroleras y las automotrices otras de las ganadoras. Las alianzas que se están dando entre ellas les han permitido obtener fabulosas ganancias en el marco de una concentración monopólica de los agronegocios. Esta dinámica implica mantener el actual nivel de consumo del primer mundo y sus propias tasas de beneficio. Para lograrlo, pretenden que los países del Sur concentren su agricultura en la producción de combustibles que habrán de servir de alimento de los motores del primer mundo.

Los intereses estratégicos de Estados Unidos
Lo último que le preocupa a USA es el recalentamiento global. El interés objetivo es reducir la dependencia de los Estados Unidos del suministro de petróleo importado y apoyar a los grandes capitales transnacionales para que hagan sus negociados en el sur subdesarrollado. Tenemos como ejemplo en nuestro país a Cargill y el crecimiento exponencial de este en los últimos años.
Por otra parte resulta de vital importancia para el gigante del Norte la “recolonización” del Brasil de Lula en términos geopolíticos para debilitar el MERCOSUR y aislar a gobiernos díscolos de la región. Recordemos el acuerdo firmado entre Lula y Bush un par de años atrás en materia de biocombustibles que posicionó a nuestro vecino como uno de los principales proveedores de los agroenergéticos.
¿Fuente renovable?
No es verdad que los biocombustibles sean una fuente de energía renovable porque más allá de la luz solar se necesita alta disponibilidad de agua. La agroindustria consume hoy el 70% del agua dulce a nivel global. Esta alternativa energética no sólo contamina el aire y el agua y desertifica sino que también obliga al uso intensivo de maquinarias, fertilizantes y pesticidas. No es cierto que se libere de la dependencia de los combustibles fósiles. La producción de etanol sólo puede reemplazar un pequeño porcentaje del consumo mundial.
La producción a escala mundial de agrocombustibles fomenta el latifundio, evita que las tierras se les devuelvan a los pueblos originarios, usurpa los recursos hídricos, etc. Son un atentado directo contra los modelos de producción familiar y comunitaria, que son los verdaderamente sustentables en el largo plazo y los que resolverían los graves problemas del hambre en el mundo.
Desde un punto de vista ético
Se produce una aberrante desnaturalización, un acto monstruoso: en un escenario de hambruna mundial los alimentos son convertidos en energéticos para viabilizar la irracionalidad de una civilización que, para sostener la riqueza de unos pocos, incurre en un ataque al medio ambiente y a las condiciones ecológicas que lo posibilitaron.
Los granos requeridos para llenar con biocombustibles un tanque de unos 95 litros de gasolina servirían para alimentar a una persona durante un año. Los granos para llenar ese mismo tanque cada dos semanas durante un año alimentarían a 26 personas. Los discursos oficiales aseguran que no se trata de optar entre alimentos y combustibles pero la realidad demuestra otra cosa.
Genocidio silencioso
Hay unos 2000 millones de personas que padecen hambre en el mundo de las cuales 800 millones padecen malnutrición crónica. Además, cada año se agregan 76 millones de personas a la población mundial, personas que, como es obvio, demandarán alimentos que serán cada vez más caros debido a la expansión de la superficie cultivada para la producción de agroenergéticos.
Por cada incremento del 1 % en el precio de los alimentos básicos se agregan 16 millones de personas al grupo de quienes pasan hambre. Según cálculos conservadores para el 2025 podría haber mil doscientos millones de personas hambrientas que se sumarían a los que ya existen actualmente.
Resulta fundamental plantearnos a escala mundial el actual modelo energético y de la sociedad consumista en general. Por mucha energía renovable que fomentemos nunca será suficiente si no caminamos hacia la eficiencia en el consumo y hacia el ahorro. La soberanía alimentaria es un derecho inalienable de los pueblos. Hay que entender que la pobreza y el hambre no son fatalidades sino consecuencias directas de un sistema económico que está destruyendo nuestro planeta y a quienes lo habitamos.
Material enviado por Sergio Papi.
Presidente del C.C.I. de Mendoza
¡¡Tanto tiempo sin justicia, tanto tiempo de impunidad!!
Se cumplen 14 años del brutal atentado contra la sede de la AMIA en Buenos Aires. En memoria de las 85 victimas, invitamos al acto que se realizará el vienes 18 de julio a las 12.30hs en la plaza San Martín.

El ICUF (Idisher Cultur Farband / Federación de Entidades Culturales Judías de la Argentina), expresa con energía, su profunda preocupación, ante el no esclarecimiento de este trágico hecho que afecta a toda la sociedad argentina.
Por otra parte, reafirma su compromiso de lucha contra la impunidad, se pronuncia por el esclarecimiento total y definitivo de esta verdadera catástrofe nacional, la cual no ha tenido de manera alguna, la respuesta esperada y necesaria de parte de las autoridades nacionales y judiciales correspondientes, en lo que respecta a su faz investigativa y determinación de los responsables ideológicos, políticos y materiales.
Esta situación se ve potenciada por las actitudes de las actuales autoridades de la AMIA, quienes aparentemente se desentienden de la cuestión y dicen delegar la querella en la DAIA, que nunca quiso realizar una investigación a fondo, que incluya una profunda autocrítica de lo actuado por sus autoridades.
Al día de hoy, nadie está preso.
Al día de hoy, no aparecen responsables a la vista.
Al día de hoy, prosiguen los fuegos de artificio, pero no se vislumbra nada en concreto.
Al día de hoy, pasaron 14 años del atentado, cada vez estamos más lejos de lograr verdad y justicia.
Por todas estas razones:
- Reclamamos el esclarecimiento total y definitivo del caso AMIA.
- La real apertura de los archivos secretos.
- Exigimos Justicia.
- Decimos NO a la impunidad.
- Exigimos la aparición con vida de Julio Lopez.
ICUF: IDISHER CULTUR FARBAND
Federación de Entidades Culturales Judías de la Argentina
Prof. Daniel Silber | Presidente
Marcelo Horestein | Secretario General



